domingo, 7 de octubre de 2012

Años...

Años...


(...)De nuevo se encuentra aquí sumido por el dolor, la tristeza, la soledad en una noche oscura y silenciosa. El dolor que perdura y es más fuerte cada vez, que le produce miedo al dormir y al querer dormir.

Una larga y agobiante noche le espera ese día, sin saber a que debe atenerse, he de verse así mismo una vez más y así intentar sobrevivir la noche que empieza a caer, la cual hace sentir mayor esa soledad queriendo un abrazo para no tenerle miedo a un sueño profundo que poco a poco le va llegando el momento de empezar a vivir. Sufriendo por su por dolor interno del cual intenta alejar a ajenas personas para quizás así poder superarlo.

Entendiendo que cada segundo que pasa es un minuto menos para sonreír, para disfrutar y contemplar la alegría que podría llegar a causar por algún acto que llegase hacer aun ser querido o estimado para él. Anhelando el día en que pueda descansar y sentir dolor y despertar sintiéndose bien sin esa tristeza que le ha marcado en su vida, sin ese miedo al desaparecerse en un segundo de la vista de esas personas a quien estima.

Fundiendo su dolor y tristeza en un segundo para ayudar a quienes lo necesitan, ocultar sus ganas de llorar para sentirse bien hacia los demás y no se preocupasen por él. Teniendo la esperanza de que alguien le preguntara si en verdad está bien.

Así su noche, queriendo despertar y no sentir ese dolor, contemplar la oscuridad y hablar con la soledad que la hace compañía una vez más en su vida, aquella que le permitía conciliar el sueño una y otra y otra vez cada día que él solía pasar con su máscara que hacía sentir que era de verdad.

Un día más y contempla esa amistad que el empieza a notar que es diferente a las demás a la cual quiere demostrar más cosas de las que había podido dar, por un hecho de un sentimiento que le surge sin esperar. Una amistad que él veía como una posibilidad de poder estar tranquilo sin miedo, sin tristeza y con lo que más quería en ese entonces felicidad. De nuevo pasa el día y el dolor sigue su camino y lo que él quiere demostrar se le hace cada vez más complicado expresar, la noche llega de nuevo, y él queriendo decir algo más que le es complicado pronunciar, dejando que todo se ahogue en lo que vivió y le marco, dejando casi todo de nuevo ese dolor que le pronuncia.

Llegando a una tertulia que él no comprendía por qué se hacía en la mente, esperando que se haga un silencio para poder entender bien todo lo que le sucede, pasando un gran momento de silencio hasta que llega a ese momento en el que duerme. Pasando un día más en el cual no para de pensar en eso que empieza a sentir y quiere explicar, sintiendo la necesidad de besar esa alma en realidad sin más excusas que el demostrar que realmente le importa y quiere ver que puede lograr al realizar esa hazaña que no había intentado nunca jamás, sintiendo que esta vez si lograra y observara como las cosas le pueden cambiar para sentir esa felicidad que había obtenido un tiempo atrás.

Pasando los años deja que ese sentimiento no salga más por miedo a perder esa amistad que había logrado establecer de verdad. En esos años el dolor paso pero en un momento llegó de nuevo y esta vez lo maltrato, de nuevo esta solo, no tenía esa amistad que anhelaba y ansiaba con furor o al menos verle y poder saber que no había hecho mal al ocultar eso que había sentido por aquella persona que había hecho gran amistad.

Pasando varios días pensado en que si eso aún sentía pues ya sabía que era lo que antes crecía, no sabía si buscar de nuevo a aquella chica a la cual tanto quería aun sin que eso sintiera él quería volver a estar al lado de ella y así sentir esa amistad tan bonita que había surgido en un día. Sentir eso tan genial que ella le hacía, un abrazo con calor y alegría que ella siempre le daba sin importa lo que sucediera en ese día.

Siendo esto realidad él decide buscarla y así devolver esa alegría que él sentía. Pasaron días sin ninguna respuesta de si alguien la conocía o sabía dónde estaba, hasta que un día por casualidad da dónde ella permanecía, pensó que no le reconocería, pero fue al contrarío apenas le vio corrió y le abrazo como no lo había hecho antes, él sintió esas ganas de llorar pero por alegría primera vez que sentía eso en su vida.

By: Jim...

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