jueves, 19 de abril de 2018

Momento de inicio

Su cabello negro y ondulado, pero no tanto. Su piel blanca con matices rosas, sus ojos tan claros, tan miel a luz del bombillo o el sol. Sus labios delgados, delicados y suaves. Sus manos frías pero suaves. Soñado por él y hecho realidad, aquella mujer que en un principio lo detestaba, lo odiaba no lograba pasarlo, ahora yacía en su hombro, con su mano bajo la de él, recibiendo calor.

Todo fue después de haber iniciado una buena charla, unas cuantas "bromas" de mal gusto para ella, pero para el tan normales. Un par de charlas más y unas cuantas salidas tan normales, hasta ese día, esa tarde, ese inicio de la noche. Unas buenas canciones de fondo, una charla profunda, tan grata.

Fue un momento muy aislado para él. jamás pensó en que todo lo que un día se le paso por la mente, que soñó, a lo mejor fue porqué lo plasmo, lo sintió, lo añoró. No fue mera casualidad ese instante.

Sin besarle, pero con ganas, con dudas de si eso seria correcto, ya que no quería que se alejara por un impulso, por algo que a lo mejor no debía suceder. Su compañía al verle cerrar sus ojos por ratos por el cansancio de un largo día de trabajo, era suficiente para tener una buena noche, unos buenos momentos de calor, de alegría.

El que él le permita a ella conocer su pasado, su forma de actuar, pensar, ser y comportarse están raro en sí, no lo había hecho antes, no tenía esa necesidad con otras personas. El explicarle por qué de algunas cosas, el para qué de otras. Hacer ver mal algunos actos; a ella le parecía curioso, le aumentaban las ansias del saber por qué llego a ese punto, que lo impulso a ser así.

¿Cuánto tiempo ha de pasar? Una semana y un poco más.

Ese viernes, ese mismo lugar otra vez, pero con una gran diferencia, unas gotas de lluvia acompañaban esa noche. Un par de picos fueron entregados, unos momentos de timidez se presentaron, momentos de dudas. "De decir ¡NO!, pero fue todo un sí, un dame un beso que me duré toda la noche, que me recuerde el porqué he permitido ese momento" en su mente decía. Todo esto por un inicio de juego, unos pequeños mordiscos; por sus manos, sus brazos, acercándose lentamente a su cara,  en ese momento él no quería besarla, su intención era morderle el cachete, pero ella empezó a morderle el brazo, para defenderse él ponía la cara y así ella se devolvía, de uno de tantos intentos, sus labios rosaron y todo empezó a cambiar.

Sus miradas fueron mas fijas, pero el juego seguía. En un momento se dijeron te morderé el labio, no podrás hacerlo en ese momento ella aprovecho un descuido de él y le mordió el brazo llegando al hombro casi. Él aprovecho un descuido de ella y le agarro el labio solo que en ese momento no la mordió solo lo toco, poco a poco fueron llegando los deseos de ese beso, primero de muchos. Después de varios intentos ella le lanzo un par de picos, con timidez, con miedo, pero con alegría. No se creía lo que acabada de pasar, no estaba seguro si había sentido ese pico de ella o había sido solo su imaginación.

Un silencio llegó, un rato de solo hablar de música y del libro que recién él le había regalado. Poco a poco volvieron esas ganas de seguir jugando, solo que esta vez ya jugaban a morderse los labios, a expresar esa timidez de otra manera.

Una vez fuera del lugar caminaron hacía destino de despedida y entre ese rumbo, se miraron fijamente y se lanzaron unos cuantos picos, unas miradas de timidez con un par de picos, de besos y abrazos.


By: Jim...

1 comentario: